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Haroldo y su dentista

Después de un nutritivo, sabroso y reparador 69 con su novia, Haroldo se acuerda que tiene una consulta con su odontólogo en esa misma tarde.

Haroldo teme que el dentista note su aliento de vagina y se cepilla los dientes 457 veces, pasa el hilo dental 248 veces, y se hace buches con 2 litros de antiseptico bucal Listerine para mejorar el aliento.

Llegado al consultorio, se chupa 25 caramelos de HALLS y es atendido por el dentista, que le manda sentarse en la silla. Posicionado y con la boca abierta, Haroldo se tranquiliza y deja al profesional hacer su trabajo.

El dentista se aproxima a la boca de Haroldo y afirma categórico:

- ¿Caramba Haroldo, como se te ocurre hacer un 69 antes de venir al dentista?
- ¿Estoy con aliento a concha, doctor?
- ¡No, pero tu frente tiene un olor a culo insoportable!

Moraleja: ‘El exceso de preocupación con lo obvio nos hace olvidar los detalles

Ingreso al OPUS DEI

Dos amigos se encuentran en la calle, y uno le dice al otro:

-¿Sabés que estuve intentando ingresar en el Opus Dei?. Viste que con mi señora somos muy religiosos y pretendemos que los chicos también se eduquen con los mismos valores.
-¿En serio? Te felicito, pero ahí hay un tema muy complicado, creo que te piden un período de abstinencia sexual.
-Así es. Me dijeron que tenía que pasar seis meses sin tener relaciones.  Lo iba llevando bastante bien hasta el tercer mes, pero un día mí mujer se agachó para agarrar un sachet de yogurt de la heladera y ahí ya no aguanté más… tres meses sin tocarla… ya no podía más, me arrimé por detrás y la ensarté como una bestia.
-¿Y… te echaron del Opus Dei?
-Del Opus Dei y del Wall-Mart también.

Carta de un hijo al padre

El padre ingresa a la habitación vacía de su hijo y encuentra una nota de este sobre la cama. Al leerla se le paralizará el corazón…