Sexo libre en mitad del Caribe. Miles de turistas adinerados se apuntan cada temporada a esta peculiar oferta que hacen desde hace años los hoteles Hedonism, en la isla de Jamaica.
En estos paraísos del placer, las ardientes citas son entre clientes. Olvide todos sus prejuicios. Dejarlos aparcados en el aeropuerto es condición sine qua non para convertirse en un auténtico miembro de la comunidad hedonista. Y sólo con una mente abierta de par en par será capaz, por ejemplo, de desayunar sin atragantarse a las ocho de la mañana mientras a su lado deambula una mujer desvestida con un picardías, o en la mesa de enfrente toma café un hombre desnudo que lleva un extraño artefacto en los genitales.
Pese a lo que pueda parecer, los hoteles Hedonism no son una Babilonia en la que se sucedan las orgías desde el amanecer a la puesta de sol. Si no es excesivamente mojigato, acabará por acostumbrarse al espíritu de libertad sexual que flota en el ambiente e, incluso, se sumará a él. Pero si es de esas personas a las que atenaza el pudor es mejor que elija otro destino. Los Hedonism no son en modo alguno unos hoteles para promiscuos, pero mucho menos para puritanos. Leer mas »